Get Adobe Flash player

Efecto 1. Buenas prácticas aportadas por el sistema de innovación local, son implementadas por las estrategias municipales e incorporadas a políticas nacionales

Producto 1: Establecidas en 45 municipios plataformas de interacción, intercambio y aprendizaje en la acción con la participación de actores claves municipales y los GIAL.

Producto 2: Implementada estrategia de comunicación nacional para difundir buenas prácticas.

Efecto 2. Los Grupos de Innovación Agropecuaria Local (GIAL) se consolidan como espacios de participación local para el fomento de la innovación agropecuaria local en base a procesos y dinámicas participativas

Producto 3: 95 GIAL han diseminado buenas prácticas de producción, procesamiento y comercialización de producciones agrícolas más diversas, agroecológicas y adaptadas al cambio climático.

Efecto 3. Mujeres de comunidades rurales participan y se benefician de los procesos de innovación agropecuaria local.

Producto 4: Generadas oportunidades laborales dentro del sistema de innovación agropecuario local para mujeres en 45 municipios.

En este sentido, se plantea consolidar los logros del sistema descentralizado de la innovación agropecuaria local (IAL) al nivel local y su conexión a nivel nacional, así como introducir la concepción del mejoramiento participativo de las cadenas agroalimentarias mediante la metodología del aprendizaje e investigación en la acción (AIA). Además, se busca preparar la salida del Proyecto PIAL en 2016, una vez que haya contribuido a que actores locales claves, catalicen por si mismos procesos de Innovación Agropecuaria local (IAL), en el sector agropecuario a nivel municipal. Esto significa que al final del Proyecto, estos actores habrían incorporado en sus estrategias y modos de trabajo las buenas prácticas, nuevas capacidades y actitudes desarrolladas y promovidas por el PIAL en etapas anteriores y que contribuyen a promover sistemas de innovación local con un impacto significativo en el bienestar de la población y la seguridad alimentaria a nivel local. Algunas de estas buenas prácticas son el acceso a la diversidad y al conocimiento; el intercambio y la interacción horizontal entre agricultores, técnicos y otros actores; el aprendizaje en la acción, la participación y descentralización en la toma de decisiones estratégicas en lo local y la diversificación de los cultivos, tecnologías y soluciones.